Síndrome de Burnout

Síndrome de Burnout

El síndrome de Burnout posee múltiples denominaciones. Es llamado el síndrome de cansancio profesional; síndrome de sobrecarga emocional; síndrome de desgaste profesional; síndrome de fatiga en el trabajo o simplemente el síndrome del quemado. En todos los casos, se alude al mismo padecimiento: estrés crónico desarrollado en el trabajo, que en algunos casos, arranca de situaciones de acoso laboral.

Burnout y Estrés.


Si bien, el burnout aparece íntimamente ligado con el estrés, estos no son conceptos sinónimos. Entre ellos existe una relación de género y especie, en donde el estrés es el todo y el burnout una parte. En consecuencia, se puede afirmar que el burnout es una especie de estrés crónico presente en el ámbito laboral. Este, principalmente, ataca a trabajadores cuya tarea primordial se vincula con las relaciones personales, sean estos clientes o colaboradores.

Definición Síndrome de Burnout.


El síndrome de Burnout se define como la respuesta inadecuada del trabajador al estrés crónico originado en el ambiente laboral, integrado por actitudes y sentimientos negativos hacia a los colaboradores y hacia el propio rol profesional, así como por la vivencia de encontrarse agotado. En términos simples, se trata un conjunto de síntomas que provocan un perjuicio o desgaste profesional, físico y psíquico del trabajador.

Origen del término Burnout.


El término Burnout es mencionado por primera vez en la novela “A Burn Out Case”, del inglés Graham Greene, publicada en el año 1961. En este libro de ficción se cuenta la historia de un arquitecto hastiado de su vida laboral que decide renunciar a su trabajo y emigrar a la selva africana.

Con todo, el término Burnout se popularizó en la literatura médica a mediados de la década de los setenta. Así, en el año 1974, Herbert Freudenberger, quien llevaba adelante una investigación acerca del estrés crónico, constató un conjunto de manifestaciones de agotamiento que presentaban ciertos profesionales de la psicoterapia. Luego, Freudenberger alude al término burnout para explicar el proceso de menoscabo que padecen los psicoterapeutas que realizan atención a pacientes.

Características del Burnout.


Las características del síndrome de Burnout aparecen en la definición propuesta por Christina Maslach. Según la psicóloga, el burnout es un estado psicológico determinado por tres dimensiones esenciales, todas ellas relativas al vínculo del trabajador y su ambiente laboral. Estos rasgos son los siguientes:

  • Agotamiento emocional, consistente en la sensación de cansancio, fatiga y vacío, de estar consumido o de no disponer de recursos emocionales;
  • Despersonalización, consistente en la adopción de una actitud de distanciamiento, cinismo y sentimientos de endurecimiento emocional, de pérdida de la capacidad de contacto interpersonal, insensibilidad y falta de empatía respecto a los otros; y
  • Evaluación negativa del propio logro o realización profesional, que conduce a sentimientos de inutilidad, ineficacia y de incapacidad en el desempeño laboral.

Causa del síndrome de Burnout.


La causa del síndrome de Burnout no está determinada con precisión por la literatura especializada. Sin embargo, se plantea que su origen se radica en la interacción de factores externos e internos entre el trabajador y su ámbito laboral. Dentro de estos factores se destacan los siguientes:

  • Ausencia de un proceso de selección adecuado y análisis de las características psicológicas que determinan si la persona cumple con las condiciones necesarias para desempeñar el trabajo al cual postula;
  • La tarea asignada al trabajador se caracteriza por una exigencia constante que se extiende a lo largo del tiempo;
  • Deficiente estructuración del horario y las tareas asignadas al trabajador; y
  • Eventualmente, la existencia de acoso laboral de colaboradores o empleador.

Síntomas del síndrome de Burnout.


Acerca de los síntomas de síndrome de Burnout, la literatura científica señala múltiples manifestaciones, con todo, para efectos referenciales se reseñan los siguientes: el trabajador genera el sentimiento de estar condicionado a dar, pero limitado en cuanto a las posibilidades de que otros le retribuyan. Vale decir, mantiene la percepción de una alta exigencia de sus pares y un limitado reintegro de beneficios. A consecuencia de lo señalado, el trabajador experimenta una sensación de insatisfacción en su núcleo familiar y el ambiente laboral. Las personas que sufren Burnout construyen un sistema de pensamiento confuso y errático, sumado a la dificultad para concentrarse en labores diarias y la progresiva disminución del contacto interpersonal. Asimismo, se presenta una percepción de pérdida de talentos personales y la sensación de estar entregando un rendimiento paupérrimo constante. Finalmente, es posible constatar a simple vista la falta de motivación para trabajar, unido a un constante cansancio físico y emocional.

Síntomas físicos y psicológicos.


A este respecto, el trabajador puede manifestar síntomas orgánicos tales como confusión, vértigo, dolores, insomnio, cefalea, migraña, alteraciones del apetito, úlceras, resfríos constantes, taquicardia o hipertensión arterial. La persona que padece Burnout, en casos extremos, experimenta la percepción de persecución, paranoia o de amenaza hacia o desde la sociedad.

Diferencias entre Burnout y Acoso Laboral.


Se perciben claras diferencias entre el síndrome de Burnout y las situaciones de acoso laboral. Estas atienden a distintos enfoques que se pueden ordenar de la siguiente manera:

En atención al sujeto activo.


Primeramente, el acoso laboral proviene de un colaborador, jefe o superior jerárquico, o sea, existe una persona interviniente; mientras que en el Burnout no existe un sujeto activo, puesto que se ocasiona por malas condiciones laborales.

En atención al objetivo.


El acoso laboral pretende el alejamiento de la víctima de su puesto de trabajo a través una aparente autoexclusión; en cambio, el Burnout ocasiona extremo cansancio físico y emocional al punto de que el trabajador se siente frustrado e irrealizado.

En atención al sujeto pasivo.


En tercer lugar, el acoso laboral afecta tanto a trabajadores como empleadores; mientras que Burnout, quienes tienen mayores probabilidades de sufrirlo son los trabajadores que se encuentran de forma constante, permanente y por tiempo prolongado, en contacto con otros individuos (personal de salud, profesores, etc).

En atención a su duración.


El acoso laboral se prolonga en el tiempo por complicidad de la empresa o por ignorar la situación hostil, sin embargo, y excepcionalmente, en opinión de algunos psicólogos puede configurarse en un solo acto; en cambio el Burnout es un proceso continuo, ya que no surge de forma inmediata.

En atención a las consecuencias organizacionales.


El acoso laboral provoca un ambiente de hostilidad y humillación en la empresa; mientras que el Burnout produce un ambiente de desmotivación, no existe ilusión para prestar el servicio y genera malas condiciones de trabajo.

En atención a las agresiones.


En penúltimo lugar, las agresiones en el acoso laboral son sutiles y de índole psicológico, generalmente con ausencia de violencia física; mientras que el Burnout afecta emocionalmente al trabajador, aunque cuando no exista agresión psicológica.

En atención a las consecuencias para la víctima.


Finalmente, en el acoso laboral la víctima desarrolla tendencia al aislamiento social, baja autoestima personal y depresión; en cambio, en el Burnout la persona afectada desarrolla una sensación de fracaso y agotamiento personal.

Referencia bibliográfica:

Asociación Costarricense de Pediatría. (2008). "El síndrome de cansancio profesional (Burnout syndrome)".

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